Curatorial Text

Ercilia Cepeda.

AL IMPULSO DEL INSTANTE

Carlos Noriega

 

La producción plástica de Ercilia Cepeda la ha llevado por travesías inexploradas, en su trabajo descubre por medio de la experimentación la sutil mecánica del hallazgo, lo que la induce alfeliz encuentro con lo inesperado, en su  diatriba establece los parámetros en los cuales se mueve su fantasía atrapada en las reminiscencias que como mujer comparte con su genero. De carácterinconforme y siempre a contracorriente con lo convencional, Ercilia trasciende el plano personal para acceder a un panorama más amplio de su individualidad. Dueña y víctima de su circunstancia, se encuentra siempre en transición, siempre en ciernes, fiel a esta estirpe centra su esfuerzo creador en el tema del ser humano que es ella misma pero que es también y sobre todo las otras mujeres,

evocando y a veces invocando su soledad y su rabia, su angustia y sosiego, sus miedos e incertidumbres, su  rebeldía ante el cliché social, moral y artístico, apelando sobre todo a su vocación por la vida.

Su preocupación plástica escudriña posibilidades expresivas en donde la forma, el tema y el color establecen un dialogo y una lucha, la cual desemboca en  lienzos plenos de vida en los que el trasiego intenso con los materiales queda como testimonio de este proceso. La significación en cada obra está contenida en trazos plenos de espontaneidad mediante los cuales, sus obras  son llevadas al filo mismo de la ironía y el humor irreverente y trasgresor.

Su obra involucra nuestra atención e intuición de una manera cognitiva y sensorial ya que sus pinturas tienen la carga emotiva que da el instante irrepetible, en su temática resuenan  el eco del grito y la voz queda de la muerte, en este sentido la muerte se encuentra implícita pero no como con la sevicia de la certeza, sino como la contraparte necesaria que da sentido y equilibrio al universo.

 El actión painting, el arte del deterioro, la crudeza expresionista y la audacia del abstracto, circulan por toda su obra a través del tiempocomo influencias bien asumidas en las cuales abreva su imaginario.Utiliza la libertad como recurso estético, ya que se permite audacias y atrocidades que solo el que no tiene miedo comete. En esta experimentación cosecha desenlaces extraordinarios ya que incorpora el accidente y la casualidad, el trabajo arduo y constante la llevan a resultados sorprendentes que nos hacen darnos cuenta que vivimos en un mundo de ciegos que no quieren ver, con bizarría afronta verdades esenciales que normalmente no nos atrevemos a explorar por nuestra cuenta.

 

 

 

 

  • FLUORESCENCIA TACITURNA

    EXPRESIÓN ESTÁTICA DE ERCILIA CEPEDA 

     

    Ocres y negros se conjugan para integrar un lúdico memorial donde tienen cabida la angustia y el dolor, pero también presencias beatíficas, angélicas, como expresiones inéditas de un universo dinámico. Así, la propuesta artística de Ercilia Cepeda alcanza una dimensión estética de primer orden. Instropección, sí, pero también la mirada intensa para abarcar otros planos donde los matices suaves se combinan con la calidez del verde y la explosiva intensidad del amarillo. La percepción del mundo es inagotable como única. Su energía dúctil se advierte también en la composición, en la sobriedad de la textura, en los planos que lo mismo revelan una religiosidad inusitada que la interior convicción plena de vehemencia. 

    Las capas oscuras, lo evanescente de la pincelada, reconcentran historias, ideas, angustia, intimidad. Lo táctil combinado con lo áspero y doloroso. Más allá de su expresión, más allá de toda etiqueta que pueda agregarse a su obra, considero que hay múltiples vertientes en su universo plástico. Abstracciones, sí, porque su poética plástica descubre otros espacios vertiginosos, profundos, sobriamente taciturnos. La dinámica emotiva nos embarga. De lo sombrío a lo luminoso y centelleante. Además alterna el blanco con naranjas y amarillos: dimensiones de colores y composición sugestiva que intensifican esa dinámica recurrente. 

    La expresión lírica busca el oxímoron como una necesidad comunicativa; los contrarios, agudizados, determinan lo que no puede catalogarse sin limitaciones. La obra de Ercilia Cepeda responde a esta misma figura literaria. ¿Taciturna luminosidad? ¿Colorido mate? ¿Nostálgicos fulgores? Lo inasible cobra relieve en su sentido creativo más pleno. Después de todo nombrar llena espacios vacíos. La vacuidad retrocede ante el vigor, y rigor, creativo. Ercilia Cepeda nombra esos planos interiores, esos espacios que yacen y subyacen al alcance de sus materiales. El vacío se repliega ante la pincelada justa, exacta. El desafío plástico se enriquece y se erige como un lúdico, y único, ceremonial. 

    Agujas penetrando cráneos, la ansiedad que asoma en rostros inconclusos para testifican el horror, acaso primigenio. La ebullición de memorias, el río interior, son calas en la memoria. Por eso mismo la turbulencia se sostiene y retrocede ante los planos religiosos que de pronto irrumpen. Temas que llenan esos vacíos dimensionales. Así, la creación plástica, al igual que la poética, se desenvuelve entre dos silencios majestuosos, sacros: el del paso previo, al de mutismo sonoro, posterior a la realización estética. Abstracciones, sensibilidad: proposición cabal de un oficio. Comunión y destino oscilan desde ciertas formaciones y texturas hasta una figuración primaria, en un acentuado proceso sensorial. 

    Ahí lo oscuro se concilia con modulaciones fuertes en un espectro indeterminado de tonalidades. Revelación y experiencia, Ercilia Cepeda busca conjurar la pesadumbre, a la sombría introversión que en ocasiones atenazan a su obra como una dinámica perceptible. Universo sensitivo más allá de toda modalidad manifiesta. la dimensión plástica de la autora, originaria de Torreón, Coah., confronta la posibilidad de lo estático con una singular preocupación por la ágil textura evanescente: fondos oscuros con expresiones amarillas como búsqueda creativa, masas de penumbras donde la luz se despeña en centelleos evanescentes para conformar una sinuosa geografía. Metafísica de la penumbra, condición y convicción del colorido como acentos breves, dúctiles, determinan otras facetas significativas. 

    La dinámica del impulso suspendido en la interioridad de los matices, sobriedad que resuena en ritmos pictóricos, cálida resonancia donde el color enriquece las posibilidades estéticas. Aquí, como en la poesía, la imagen devela el concepto. Sabiduría plástica, ejercicio transfigurado: poética de sensaciones como traducción sensible del cosmos. Si en la expresión lírica advertimos el ritmo, la acentuación, el impacto del silencio, en la plástica de Ercilia Cepeda observamos el mutismo que revela el ensimismamiento trasmutado en formas y texturas. Si la imagen revela la condición significativa del poeta, para el artista plástico ésta comprime y transfigura la dimensión de lo real, ejerce su dominio para incorporar el estremecimiento. La imagen perpetúa lo sensible.

    No obstante, espacios y dimensiones determinan una presencia única, sombras y fulgores sobrios que se esfuman. Vigor y sensibilidad apoderándose de los planos. Percepción vital, y visual, de un espacio inerte, casi estático, con impulsos cromáticos. Cualidad y calidad de lo plástico, ritual de lo inmediato y profundo: universo lúdico de la materia pictórica: he aquí la intencionalidad estética que revela Ercilia Cepeda. 

     

    ÓSCAR WONG 

  • LA NEUROESTÉTICA DE ERCILIA CEPEDA

     

    A menudo escuchamos aquella frase trillada de: “EL PODER CATARTICO DEL ARTE”, en la mayoría de los casos se trata solo de una figura retorica, conveniente para aderezar alguna disertación sobre el tema, en el caso del trabajo de Ercilia Cepeda encontramos no sin sorpresa que estamos ante una forma de arte que mana de lo mas profundo de su estructura psicológica, ya que sus obras tienen la virtud de  concretar sus procesos creativos para la conceptualización y ejecución de sus perpetraciones  plásticas, usando su memoria como un arma, aprovecha su apetencia insensata de indagación de las llamadas “verdades esenciales del ser humano”,  incitándonos a las oscuridades del  horror vacui que todos llevamos dentro, temas que eludimos porque necesitamos ignorarlos para poder transcurrirtranquilamente de un día a otro de un mes a otro, para las transgresiones a la comodidad y la valentía de provocar los demonios interiores,  están los artistas que  como esta pintora gustan de las tempestades del  inconsciente.

    El derrumbamiento emocional, la enfermedad maniaca, el dolor como sujeto estético, la obsesión compulsiva, la depresión recurrente, la incomprensión cotidiana, la muerte, la culpa, la muerte, son temas que no evade sino que explora profundamente  con un sentido en el que el arte es un elemento liberador de los procesos mentales que requiere este tipo de creación.

    Las emociones que evoca e incluso convoca son en la mayoría de los casos tempestuosas, no concede el mas mínimo espacio a la duda o la vacilación,  las imágenes que arrojan sus conclusiones visuales y su lucha interior son inclementes y recalcitrantes, difíciles e irrevocablemente inéditas e irrepetibles, nos exteriorizan   escenarios plásticos que no son abarcables con las clases de historia del arte convencionales, se requieren herramientas mas propias de la neuroplasticidad y la neuroestética.

    De orígenes autobiográficos estas  expresiones  evolucionan del  yo a la universalidad, ya que se trata de emociones comunes a todo ser humano, los temas que indaga esta artista  son también  temas.

    La obra de Ercilia Cepeda sin duda incomoda para el curador y para el marchand de arte,ya que no es una artista que se pueda ubicar en una corriente o influencia definida, no tiene un devaneo  gracioso con la crítica especializada y  el mercado del arte, su proceder  plástico la lleva a resultados asertivos e intensos,   no cabria hablar aquí de originalidad ode autoría, su valor reside desde luego en la  autenticidad  en el sentido más profundo.

    Cuauhtémoc Contreras